Monday, November 01, 2010

AGEING




15 years ago, the thin and bearded British biogerontologist Aubrey de Grey (now, 47), said that the death was a disease and therefore was possible to prevent, to treat and to cure it. To prolong the lifespan (and prevent the death), he recommended further study of DNA function and pathways of cellular aging. He added later a strategy to rejuvenate the human body through tissue transplantation. In his book The Mitochondrial Free Radical Theory of Aging (1999), he sustained that eliminating mitochondrial DNA damage could significantly extend the lifespan. De Grey says that some mutations cause cancer and other cellular dysfunction, that some intracellular aggregates and senile plaques cause atherosclerosis, that stop of cell division weakens heart cells, induce osteoporosis and deteriorate the immune system. That certain non-dividing cells causing diabetes type 2 (lower generation of insulin), which causes cellular senescence and more rigid junctions (hardening of tissue). His principles however have been strongly criticized for 28 scientists (Embo Report. 2005. 6 (11) :1006-8), arguing that the tenets and Grey therapies does not have extended the life of any animal or human. De Grey has replicated, arguing that these scientists have not understood the basics of senescence.

In recent weeks however, good news come for de Grey. Tom Kirkwood (Director of the Institute for Ageing and Health/Newcastle University), who made several studies on ageing says that evolution invested heavily in maintaining the reproductive area and little to lengthen life (soma theory). The evolution invested little in somatic maintenance and repair of cells. That ageing is the result of accumulations of debris and damage to cells and tissues. The genes determinants of longevity and frequency of senescence are related to cell maintenance (DNA repair, antioxidant and anti-stress proteins). Like de Grey, Kirkwood does not believe that longevity is scheduled. This can be shorter or longer depending on the efficiency of cellular maintenance. Thus, Kirkwood has arrived at the same conclusions as the Grey. One recent work performed at The Institute for Ageing and Health, including immunofluorescence technique is the led by Professor Glyn Nelson who is identifying cell populations in older than 85 years with irreversible damage to DNA that prevent cell reproduction. This work has potential to be scientific breaktrough of the year if the work is refined and if the findings are subjected to appropriate holistic abstraction.
ES LA MUERTE, UNA ENFERMEDAD?

Hace 15 años el barbudo y esmirriado biogerontólogo británico Aubrey de Grey (47 años), aseguró que la muerte era una enfermedad y por tanto era posible su prevención, tratamiento y cura. Para prolongar la vida (e impedir la muerte), recomendaba mayores estudios funcionales del DNA y las vías de envejecimiento celular. A su propuesta inicial, agregó una estrategia de rejuvenecimiento del cuerpo humano mediante trasplantes de tejidos. En su libro The Mitochondrial Free Radical Theory of Aging (1999), sustentó que eliminando el daño al DNA mitocondrial era posible alargar la vida significativamente. De Grey dice que algunas mutaciones causan cáncer y otras disfunción celular, que algunos agregados intracelulares causan ateroesclerosis o placas seniles, que la muerte celular debilita al corazón, induce osteoporosis y deteriora el sistema inmune, que a causa de la senescencia celular y daño al DNA, ciertas células no se dividen causando diabetes tipo 2 (menor generación de insulina), que la senescencia celular causa uniones intercelulares mas rígidas (endurecimiento de tejidos), etc. Sus postulados sin embargo, han recibido fuertes criticas de 28 científicos (Embo Report. 2005. 6 (11):1006-8), arguyendo que los postulados y terapias de de Grey no han extendido la vida de ningún animal o humano. De Grey ha replicado arguyendo que estos científicos no han comprendido los fundamentos básicos de la senescencia.

En las últimas semanas sin embargo, han parecido buenas noticias para de Grey. Tom Kirkwood (Director of the Institute for Ageing and Health/Newcastle University), mostrando varios estudios realizados sostiene que la evolución invirtió mucho en mantener el área reproductiva y poco en alargar la vida (soma theory). La evolución invirtió poco en el mantenimiento somático y reparación celular. Que el envejecimiento es el resultado de acumulaciones de detritus y daño a células y tejidos. Que los genes determinantes de la longevidad y frecuencia de la senescencia son los relacionados con el mantenimiento celular (reparación de DNA, antioxidantes y proteínas anti-estrés). Al igual que Grey, Kirkwood no cree que la longevidad esté programada. Esta, puede ser más corta o más larga dependiendo de la eficiencia del mantenimiento celular. Así, Kirkwood ha arribado a las mismas conclusiones que de Grey. Uno de los últimos trabajos realizados en The Institute for Ageing and Health, mediante técnicas de inmunofluorescencia es el liderado por el Profesor Glyn Nelson quien está identificando poblaciones celulares (en mayores de 85 años), con daño irreversible al DNA que impiden la reproducción celular. Este trabajo tiene potencial para ser breaktrough científico del año siempre que se refinen los hallazgos y se realice una adecuada abstracción holística de lo identificado.

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