Tuesday, September 07, 2010

SYNTHETIC GENOMES






J. Craig Venter Institute and Synthetic Genomics (foundation and company), linked to Craig Venter have lucrative contracts with Exxon Mobil ($ 300 million to design DNA of algae to produce oil and diesel), with BP to study microbe that would convert carbon deposits on natural gas, with the Malaysian conglomerate Genting, to improve yields and profit streams of oil palm, with Novartis, to create synthetic genes that enables to speed up development of flu vaccines. After creating the first synthetic organism in May, Venter now has a greenhouse built by Synthetic Genomics, to perform these kind of research. Always two steps ahead of his competitors, Venter is now trying to write the genetic code, rather than simply read it. At Synthetic Genomics, Venter creates bacteria, algae and plants with DNA designed for industrial work, which eventually would replace the entire petrochemical industry.

Synthetic Genomics provides the possibility of using algae to produce food with meat flavor. The current genetic bioengineering seems increasingly to the work done by programmers of PC software, assembling prefabricated components in different combinations, with DNA produced from chemical components. The final synthetic DNA is transplanted into an existing cell that takes control of all cellular operations. Even the Vatican has recognized these cells as synthetic because synthetic DNA took control of cellular components and because replicating cells gradually took on the characteristics of the original host cell. Although more work is needed several scientists believe that with only a few genetic changes may produce oil. Venter thinks alike, since the ability to produce DNA progresses rapidly. Employers and friends claim that Venter is in the correct direction: if science works, business works and vice versa.

OTRA VEZ, VENTER

El J. Craig Venter Institute y Synthetic Genomics (fundación y compañía), ligadas a Craig Venter disponen de millonarios contratos con Exxon Mobil (300 millones de dólares, para diseñar DNA de algas productoras de gasolina y diesel), con la British Petroleum, para estudiar microbios que convertirían depósitos de carbón en gas natural, con el conglomerado malayo Genting, para producir petróleo a partir de sus plantaciones de árboles, con Novartis, para crear genes que aceleren la producción de vacunas (virus de influenza). Tras crear el primer organismo sintético en Mayo, Venter dispone ahora de una casa ecológica construida por Synthetic Genomics, para realizar estas investigaciones. Siempre 2 pasos delante de sus competidores, Venter intenta ahora escribir el código genético, más que simplemente leerlo. En Synthetic Genomics, Venter crea bacterias, algas y plantas con DNA diseñado para realizar labores industriales, que reemplazarían la totalidad de la industria petroquímica.

Synthetic Genomics contempla la posibilidad de emplear algas para producir alimentos con sabor a carne. La bioingeniería genética actual se parece cada vez más a la labor realizada por programadores de software de PCs, ensamblando componentes prefabricados en diferentes combinaciones, siendo el DNA fabricado a partir de sus componentes químicos. El DNA sintético final es transplantado a una célula existente que toma el control de todas las operaciones celulares. Hasta el Vaticano ha reconocido a estas células como sintéticas, porque el DNA sintético tomó el control de los componentes celulares y porque las células replicantes gradualmente tomaron las características de la célula huésped original. Aunque aún falta más trabajo varios científicos creen que con solo unos pocos cambios genéticos se podrá producir petróleo. Venter piensa igual, ya que la habilidad para producir DNA progresa rápidamente. Empresarios y amigos aducen que Venter está en la dirección correcta : si la ciencia funciona, los negocios funcionan y viceversa.

No comments: