Sunday, January 30, 2005

CEREBROS HUMANOS y ORDENADORES : COEVOLUCION BIO-INORGANICA


Recientemente se ha postulado que por más perfeccionamiento u, sofisticación que pudiera añadirse al sofware programático de los ordenadores, estos jamás devendrían en productores de ideas propias, distintas a las de su programación inicial (Searle,1990:10-16).

Este punto de vista debe admitir opciones alternas, en tanto la comparación debe hacerse siempre entre sistemas equiparables. El cerebro humano actual, emergente del tráfago evolutivo :primates-homínidos-Homo sapiens sapiens, es la consecuencia del estrés impelente por sobrevivir y la implacabilidad sin opciones de los deseos opuestos. En este esquema, los ordenadores emergen como recién llegados (Mechán, 1998:112-146).

En tanto para algunos la evolución del cerebro humano para haberse completado, para otros existen otras posibilidades. Puede liberarse al cerebro humano, a temprana edad de su camisa de fuerza: la calota craneana, posibilitándole mayor expansión. De otro lado la estructuración de mecanismos neoténicos (extensión de la adolescencia hasta los 50-60 años), podría forzar la emergencia de nuevas arborizaciones neuronales (más tiempo para aprender). Se podría forzar asimismo un mayor enterramiento de sus pliegues, en individuos expuestos a condiciones externas extremas (en las que por ejemplo, exista una sola opción de salir con vida), del mismo modo que ciertas ocupaciones altamente remuneradas promoverían abundamiento neuronal en ciertas áreas cerebrales específicas. Para estas acciones, existirían claro atingencias ético- valorativas ; inexistentes en los ordenadores.

Algunos creen que el desarrollo cerebral anterior permitió la aparición de la conciencia. Rensch (1980:72-92), afirma que en los animales inferiores que carecen de ella, el mesencéfalo la suple con limitaciones comprensibles. El mismo autor arguye que se puede considerar en principio que la existencia de fenómenos conscientes es plausible de ocurrir en todos los animales que posean sistemas nerviosos y órganos de los sentidos. Y, para el caso de que alguien enmarque a la conciencia como dependiente de la esfera psíquica, Rensch agrega que la mejor hipótesis manejable al respecto, es que en último término toda la materia es en un sentido general de naturaleza protopsíquica "porque en el reino animal en correpondencia con la evolución hacia niveles superiores de los órganos de los sentidos, las estructuras nerviosas y el cerebro, ha existido una evolución paulatina, de etapa en etapa, hasta llegar finalmente al nivel de las capacidades psíquicas humanas".

Damasio (2000:66-71), sugiere que la gestación de la conciencia fué condicionada por la necesidad básica de tener que disponer de un conocimiento topográfico corporal total (para orientarse y sobrevivir), que engullía y procesaba instantáneamente la totalidad de las sensaciones internas y externas. Esta composición habría gestado poco a poco, una película cerebral o, espectáculo multi-media. Entre esta y la emergencia de la conciencia habrían mediado dos razones : a) la comparación analógica entre lo topografiado (el yo) y el objeto externo (el ello) y b) la necesidad de incorporar todo lo nuevo, ávido de ser cognoscido (Schrodinger,1998:63-69). Aunque se trabaja yá, en la incorporación de sensaciones y percepciones en los ordenadores (Castrillón,1995:69-75), estos aún carecen de interacciones totales, coherentes, razonadas.

La equiparidad progresiva entre cerebros humanos y ordenadores podría lograrse en base al desarrollo de propuestas conceptuales como las de colocar al ordenador frente a la posibilidad de producir una autocopia de sí mismo, dotándolo de sistemas que le permitan funcionar ininterrumpidamente, vía variados tipos de energía (eléctrica, química, nuclear), funcionando simultáneamente o, en tándem, para obviar las consecuencias de los cortes intempestivos de energía. Existiría un programa básico, un Plan general Unico, de autoreparación de partes no funcionantes y de la autocopia. A este fin, el ordenador dispondría de 5 a 6 sets alternativos de materia prima y softwares adecuativos a clima y situaciones imprevistas frecuentes. El ordenador escogeria materiales y esquemas de producción, de entre varias opciones. Se observaría su trabajo por un tiempo, evaluándose la capacidad de la máquina para salirse del Plan. Si la desviación ahorra tiempo, energía, mejora el programa, acortando pasos o, produce una copia con mayor rapidéz, esto equivaldría a un puntaje.

Los mecanismos de autoaprendizaje incluirían en un inicio, una combinación de los patrones fijos del ordenador con principios neurofisiológicos sencillos, como aquellos que explicitan que la estimulación repetida de los circuitos lleva a un agotamiento gradual de las respuestas(habituación) y que el incremento de la fuerza de la respuesta guarda relación con el acoplamiento simultáneo al estímulo habitual, de un refuerzo nocivo (sensibilización). Para la situación imprevista, no programada, el ordenador debería ser entrenado a darles solucción mediante actividades proyectivas, es decir que proveído de programas reforzadores, aversivos, algoritmos y mapas analógicos del mundo y de su autocopia, completaría lo que se supone debe ser, del mismo modo como el cerebro humano construye imágenes tridimensionales a partir de un único patrón bidimensional (Maynard Smith,1986:91-98).

Aunque la evolución de los ordenadores es infinita en perspectiva, los modelos actuales realizan sus funciones paso a paso, en contraste con la plasticidad adecuativa con que cuentan los cerebros humanos. Por ello, por el momento es mejor copiar el modelo de funcionamiento cerebral humano. El desarrollo de las CPUs actuales, a pesar de sus enormes potencialidades analíticas, solo equivale a cerebros (matemáticos) izquierdos. Hay que añadirles cerebros derechos (alegría, pesar, dolor),todas computables y dotarlas de estructuras de procesamiento no necesariamente booleanas (entiéndase, comprensión instantánea del todo, por ejemplo).

Tampoco existe equiparidad cuando se asume la existencia de centros de procesamiento similares. El ordenador tiene una sola región de integración, el cerebro humano; muchas, las que por principio de economía pueden integrarse en una sola, con eficiencia y potencia multiplicada. Cada neurona es un mini- ordenador. Así debe entederse cuando se constata su capacidad para variar la frecuencia, anular o, permitir el paso de impulsos eléctricos. La coordinación múltiple y eficáz entre estos mini-cerebros, es posible gracias a la presencia de conectores químicos (neurotrasmisores), plásticos, reciclables, adaptables a cualquier giro situacional, con aumento o disminución de sus concentraciones, compuestos inexistentes en los ordenadores. La presencia habitual de muchas centrales de procesamiento (CPUs) y su adecuación a una sola, para enfrentar situaciones de estrés o sobrecarga de trabajo debe ser una linea directriz evolutiva artificial. El reciclaje, el desarrollo de autopartes y sistemas equivalentes a los neurotrasmisores, son buenos discursos, también.

Promovería la evolución de los ordenadores el hacerlos sensibles a programas de selección natural artificial. Es decir, si hay cambios climáticos, deberían autoregular su temperatura, si no pudiesen pasar por vallas insalvables, deberian disponer de posibilidades adecuativas. También deberían ser capaces de autoaprovisionarse de energía cuando esta mengue. El no adecuamiento equivaldría : a la muerte de la máquina.

Otro aspecto importante derivado de la biología es la coevolución bio-inorgánica. En el fondo y cuando las circunstancias lo requieran no estaría mal implantar los ojos de una mosca a un ordenador con fines fotográficos específicos, el pelaje de un oso polar con fines termorreguladores o, la siembra interna de bacterias extremófilas con fines de limpieza o reciclaje (Madigan and Marrs,1997:66-71). Recíprocamente la capacidad de cálculo de un sofisticado ordenador podría ser conectada a redes neuronales humanas.

En tanto los seres humanos han devenido de materia inorgánica y que el plan básico de construcción de un cerebro humano parece haber partido de la simpleza circular de un acto reflejo (como se deriva del estudio de los invertebrados), no existe razón alguna para que los ordenadores estén impedidos de pensar, reflexionar o tomar sus propias decisiones cuando sus conexiones neuronales se equiparen a las del cerebro humano. Se debe crear un Programa de Creación de Seres Humanos Artificiales, a estricta semejanza de sus pares orgánicos. Y, para los que desde la otra acera minimicen esta proyección basados en la interpretación funcional de partes aisladas, argumentaremos que el todo, adquiere propiedades emergentes, diferentes y más complejas que sus partes aisladas.

Lo sugerido hasta aquí involucra solo la imitación de sistemas biológicos. Empero, toda copia peca en el fondo de no ser una alternativa. Lo ideal claro es, crear inteligencias que no dependan de neurotrasmisores, métodos bioquímicos o, forzamiento por selección natural. Lo ideal es crear inteligencias artificiales conscientes, que utilicen la materia y la energía de modo infinito.

Referencias bibliográficas

1-Searle R.John.1990.¿Es la mente un programa informático?Investigación y Ciencia.11:11-16. 2- Rensch Bernhard.1980. Homo sapiens.De animal a semidios. Alianza Editorial,Madrid. 3-Damasio R Antonio.2000. Creación cerebral de la mente.Investigacion y Ciencia.1:66-71. 4- Mechán Mendez Victor.1998. La Evolución.Cuadernos de Doctorado en Medicina.1(2):11-146. Universidad Peruana Cayetano Heredia.Lima - Peru. 5-Maynard Smith, John. 1986.The Problems in Biology. Oxford University Press. London - N.York. 6-Madigan, T. Michael and Marrs, L. Barry. 1997.Extremophyles. Scientific American:276:66-71. 7-Schrodinger.E.1998. Mi Concepción del Mundo.Tusquets editores. Metatecnos, SA, Barcelona. 8-Castrillón Laura Viana.2002. Memoria natural y artificial.Fondo de Cultura Económica.Ciencia para Todos, México.